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La Opinión
Quieren educar a padres de jóvenes pandilleros
Una propuesta que discuten legisladores los obligaría a tomar clases y pagar por ellas

Araceli Martínez-Ortega
Corresponsal de La Opinión
01 de mayo de 2007

SACRAMENTO.— En California a partir del próximo año, los padres de los pandilleros podrían verse obligados a tomar clases contra la violencia, por las cuales tendrían que pagar, tal y como ocurre con quienes violan las leyes de tránsito y son obligados a ir a la escuela vial.

La escuela para padres de pandilleros podría hacerse realidad si es convertida en ley una propuesta que hasta ahora ha sido bienvenida y votada mayoritariamente por republicanos y demócratas.

Se trata de la propuesta AB1291 del asambleísta demócrata de Artesia, Tony Mendoza, que permitiría que los tribunales juveniles enviaran a un oficial a la casa de un joven pandillero que por primera vez cometa un delito.

El oficial determinaría si los padres del pandillero deben ir a clases antiviolencia pero sería el juez quien tendría la última palabra y decidiría si envía o no a los padres a la escuela.

Las clases para los progenitores estarían enfocadas en temas sobre: cómo identificar cuándo los hijos andan en pandillas y envueltos en las drogas; cómo comunicarse con los adolescentes; dónde obtener apoyo educativo; dónde encontrar actividades recreativas y entrenamiento laboral para los muchachos; dónde encontrar a las agencias que ayudan a lidiar con el abuso del alcohol y las drogas.

También las clases para padres comprenden darles a conocer las multas y condenas de cárcel que sus hijos podrían recibir si son condenados por crímenes. Así como las penas que ellos podrían recibir por esconder, ayudar o proteger a sus hijos por los crímenes que han perpetrado.

Aunque las clases tendrían que ser pagadas por los padres. La medida AB1291 establecería un plan alternativo de pagos a plazos.

Los costos serían muy similares a los que aplica el Departamento de Motores y Vehículos (DMV) por las clases para los infractores de las leyes de tránsito.

El asambleísta Mendoza, un ex profesor de escuela elemental del Este de Los Ángeles, dijo sobre su propuesta que "necesitamos ayudar a los padres a tomar control de sus hijos ya que hay muchos que quieren mantenerlos fuera de las pandillas pero no saben cómo ayudarlos".

Agrega que: "Hay buenos padres cuyos hijos por alguna razón u otra, cometen crímenes violentos; pero también hay otros cuyas dependencias y problemas son tan severos que ellos mismos son la culpa de que sus hijos se involucren con las pandillas.

"Necesitamos romper el ciclo de la actividad pandilleril en las familias y parar el ciclo vicioso de entrada y salida a la cárcel por parte de los jóvenes pandilleros".

Mendoza enfatizó que su propuesta es un gran primer paso y es flexible para todas las situaciones familiares.

La propuesta AB1291 es apoyada por las ciudades de Cerritos, Norwalk, Whittier y Santa Fe Springs así como por los miembros de los Concejos de las ciudades de Artesia y Hawaiian Gardens.

El senador republicano de Antelope Valley, George Runner consideró que la propuesta de Mendoza es razonable porque plantea que el estado exija a los padres de los jóvenes pandilleros que han sido arrestados por cometer una ofensa por primera vez tomar clases antiviolencia.

"Esto ayudará a los padres a entender por lo que sus hijos están pasando, y en última instancia es su responsabilidad atenderlos", indicó.

No obstante, Runner deploró que muchas otras propuestas de ley destinadas a aumentar los castigos para los pandilleros estén siendo derrotadas en las audiencias de comités.

Por su parte, Víctor Ríos, profesor de la Universidad de California en Santa Bárbara, investigador del tema de las pandillas y quien él mismo fue un pandillero en su adolescencia, afirmó que "honestamente me gusta mucho la propuesta del asambleísta Mendoza, aunque me encantaría que las clases no tuviera ningún costo".

Sin embargo, observó que la propuesta legislativa ayudará mucho a los padres porque así sabrán cómo ayudar a sus hijos cuando cometen un crimen por andar en las pandillas.

Cuestionado sobre si las clases antiviolencia deberían de darse a todos los padres, afirmó que no funcionaría de esa forma, porque si no son obligadas por los tribunales, los padres no quieren ir o no tienen tiempo.

La propuesta de Mendoza recibió apoyo unánime en su primera audiencia de Seguridad Pública de la Asamblea. Se encamina ahora hacia el pleno de la Asamblea, pero se estima que la medida llegará al escritorio del gobernador Arnold Schwarzenegger sin mayores problemas, ya que no tiene opositores.

Solamente en Los Ángeles entre diciembre de 2004 y noviembre de 2006, el número de pandillas hispanas se duplicó y pasó de 246 a 417.

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